Producir biometano a calidad de red es solo la mitad del proyecto: la otra mitad es meterlo en la tubería. La conexión de una planta de biometano a la red gasista es un procedimiento reglado que gestionan la ingeniería del proyecto y el gestor de red, no el promotor por su cuenta. Este artículo repasa el marco vigente —la Resolución de la CNMC de 13 de junio de 2025—, los equipos del punto de inyección (ERM, odorización) y quién hace qué en cada paso.
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Solicitar propuestasEl marco que regula la conexión: Resolución de la CNMC de 13 de junio de 2025
El procedimiento de conexión de plantas de biometano a la red gasista lo fija la Resolución de la CNMC de 13 de junio de 2025 (BOE-A-2025-12803), en vigor desde finales de junio de 2025 y efectiva a partir del 1 de julio de 2025. Esta resolución unificó el acceso y la conexión del biometano con el de otros gases renovables (como el hidrógeno), estableciendo un marco común de solicitud, admisión y puesta en servicio. Conviene subrayar un matiz que induce a error con frecuencia: la anterior Resolución de la CNMC de 19 de abril de 2024 (BOE-A-2024-8702) quedó derogada; cualquier referencia al procedimiento vigente debe apuntar a la de 13 de junio de 2025.
En términos generales, el procedimiento articula una solicitud de acceso al gestor de la red correspondiente, una evaluación de la capacidad disponible en el punto de conexión, la definición de las condiciones técnicas de inyección y, finalmente, la puesta en servicio una vez verificado que el gas cumple la especificación de calidad. El nivel de red —transporte o distribución— condiciona buena parte de estas condiciones: la presión de la red, la capacidad de absorción del caudal inyectado y los requisitos de medida no son idénticos en un gasoducto de transporte de Enagás que en una red de distribución local.
Este contenido es divulgativo. Los umbrales, plazos y condiciones concretas pueden actualizarse; la versión consolidada en el BOE y en la sede de la CNMC es la referencia a verificar en el momento de cada proyecto. Quien traslada la solicitud y negocia las condiciones con el gestor de red es la ingeniería o EPC del proyecto, no el promotor de forma aislada.
Quién hace qué: promotor, ingeniería, gestor de red y CNMC
Uno de los errores más habituales del promotor primerizo es asumir que la conexión es un trámite que puede resolver solo. En la práctica intervienen varios actores con papeles bien delimitados. El promotor produce el biogás (o lo va a producir) y decide la inversión; aporta los datos del proyecto —caudal, composición, punto de conexión previsto— pero no ejecuta el procedimiento técnico. La ingeniería / EPC dimensiona el upgrading, diseña el punto de inyección y tramita la solicitud de conexión con el gestor de red. El gestor de red —Enagás GTS como gestor técnico del sistema en transporte, o la distribuidora (Nedgia, Redexis y otras) en distribución— evalúa la capacidad, fija las condiciones técnicas y gestiona la inyección. La CNMC regula el procedimiento y resuelve, pero no construye ni opera.
A esta cadena se añade, en paralelo, Enagás GTS como Entidad Responsable de las Garantías de Origen del gas renovable, sistema creado por el RD 376/2022 y desarrollado por la Orden TED/1026/2022. Las garantías de origen no son parte del procedimiento de conexión, pero sí del retorno del proyecto: acreditan que el gas inyectado es renovable.
La conclusión operativa es directa: la conexión la tramitan la ingeniería y el gestor de red, dentro del marco de la CNMC. Biometalia conecta al promotor con EPC e ingenierías de biometano verificadas que se encargan de ese procedimiento; no diseña la planta, no tramita la conexión ni inyecta el gas.
La estación de regulación y medida (ERM) y la odorización
El punto físico donde el biometano entra en la red es la estación de regulación y medida (ERM). Es el equipamiento que hace compatible el gas producido en planta con las condiciones de la tubería, y su diseño lo define la ingeniería según el nivel y las características de la red en ese punto de conexión.
La ERM cumple varias funciones encadenadas. Regula la presión del biometano hasta la presión de operación de la red —la planta produce a una presión que rara vez coincide con la del gasoducto—. Mide el caudal y la energía inyectada, dato que sostiene tanto la facturación como la emisión de garantías de origen. Y verifica que el gas cumple la especificación de calidad antes de dejarlo pasar: aquí es donde el punto de inyección se cruza con la NGTS-06 (Resolución DGPEM de 8 de octubre de 2018), que fija umbrales como CO₂ ≤ 2 mol%, punto de rocío de agua ≤ −8 °C, O₂ 0,3 mol% en transporte / 1 mol% en distribución y H₂ ≤ 5 mol%. Muchas ERM incorporan análisis en continuo que, si el gas se sale de banda, cortan la inyección automáticamente.
Por qué se odoriza
El biometano de calidad de red es intercambiable con el gas natural, y el gas natural que llega al consumidor lleva un odorizante para que una fuga se detecte por olor. Por eso el biometano debe odorizarse con el mismo agente antes de circular por la red de distribución. La odorización se realiza habitualmente en el punto de inyección; el gestor de red y la ingeniería definen dónde y con qué dosis según el nivel de red, ya que en transporte la lógica de odorización difiere de la de distribución. Es un requisito de seguridad, no un extra opcional.
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Ya sea inyección a red o bioGNL, las EPC verificadas evalúan tu punto de conexión, la ERM y la salida óptima sobre tus datos. Una sola solicitud, varias propuestas para comparar.
Solicitar propuestasCuando no hay red cerca: la alternativa del bioGNL
No todos los proyectos tienen un punto de inyección próximo, y la distancia al gasoducto puede convertir la conexión en la partida más cara del CAPEX. Cuando la red queda lejos o su capacidad es insuficiente para absorber el caudal, la salida alternativa es la licuefacción a bioGNL: el biometano se enfría hasta estado líquido y se transporta por carretera sin necesidad de gasoducto, lo que abre además el mercado del transporte pesado. El marco de esa vía no es el gasista de inyección, sino el mecanismo de fomento de combustibles renovables para transporte (Orden TED/728/2024).
La decisión entre inyección a red y licuefacción a bioGNL no es de manual: depende del punto de conexión disponible, del caudal, del destino del gas y de la economía de cada proyecto. Las EPC verificadas evalúan ambas salidas sobre los datos reales antes de comprometer la ingeniería de detalle. Igualmente, la elección de la tecnología de upgrading que alimenta ese punto de inyección —membranas, PSA, lavado con agua o lavado con aminas— condiciona la calidad final que llega a la ERM y, por tanto, la viabilidad de la conexión.
Del análisis del biogás a la primera inyección: los hitos
Conectar una planta de biometano no es un acto puntual sino una secuencia de hitos, y ninguno de ellos admite plazos cerrados en abstracto: dependen del alcance, la tecnología y el punto de conexión. De forma orientativa, el recorrido pasa por el análisis del biogás bruto (caudal en Nm³/h, %CH₄, H₂S, siloxanos), el estudio de viabilidad y la selección de tecnología de upgrading, la ingeniería del punto de inyección, la tramitación de la conexión con el gestor de red bajo el procedimiento de la CNMC, los permisos asociados, la construcción y montaje —incluida la ERM—, la puesta en marcha con pruebas de calidad, y finalmente la inyección y la acreditación mediante garantías de origen.
Cada hito lo ejecuta un actor distinto, y el promotor no debería comprometerse con plazos de puesta en servicio cerrados hasta que la ingeniería adjudicataria haya evaluado su caso concreto. La tramitación de ayudas del marco nacional (PERTE ERHA, programas del IDAE) puede solaparse con estos hitos, con la advertencia de que las convocatorias cambian cada año y deben verificarse en el momento de cada proyecto. Lo que aquí importa es la lógica: quien dimensiona la ERM, negocia con el gestor de red y ejecuta la conexión es la EPC verificada; el promotor decide, aporta sus datos y compara propuestas.
Este contenido es divulgativo y no sustituye asesoramiento técnico ni legal. La normativa citada puede actualizarse; verifica siempre la versión vigente en el BOE, la CNMC y el gestor de red antes de tomar decisiones. Biometalia.es no diseña, dimensiona, construye ni opera plantas de biometano, no tramita la conexión a la red ni emite garantías de origen: centraliza tu solicitud y la traslada a EPC e ingenierías de biometano verificadas, que junto con el gestor de red y los organismos competentes aportan el dimensionamiento, el procedimiento de conexión y el cumplimiento de la especificación de calidad en función del alcance del proyecto.