Licuefacción de biogás a bioGNL cuando no tienes red gasista cerca
Si tu planta no tiene punto de inyección próximo, licuar tu biometano a bioGNL lo convierte en combustible renovable transportable en cisterna. Compara propuestas de EPC e ingenierías de biometano verificadas que dimensionan el upgrading y la cadena de licuefacción sobre tu caudal y composición de biogás. Sin compromiso.
Beneficios
Qué te llevas con este servicio
Valoriza tu biogás sin depender de la red gasista
La red de transporte y distribución no llega a todas partes. La licuefacción a bioGNL desacopla tu proyecto del punto de inyección: el biometano líquido viaja en cisterna criogénica a donde se consume. Es la salida cuando la conexión a red es lejana o inviable.
Acceso al mercado de combustible renovable para transporte pesado
El bioGNL sustituye al GNL fósil en camiones, flotas y suministro logístico. Encaja en el mecanismo de fomento de combustibles renovables para transporte (Orden TED/728/2024), lo que abre una vía de monetización distinta a la del gas de red.
Comparas tecnología y cadena logística sobre tus datos reales
Licuar exige un biometano muy limpio (CO₂ y humedad muy bajos para evitar congelación a −162 °C). Las EPC verificadas dimensionan el upgrading previo, la unidad de licuefacción y la logística de cisternas según tu caudal, y comparas varias propuestas en lugar de prospectar una a una.
El CO₂ separado como coproducto valorizable
El upgrading separa una corriente de CO₂ que, con purificación adicional, puede alcanzar calidad alimentaria y venderse como coproducto. Las ingenierías verificadas evalúan si tu proyecto justifica esa recuperación según volumen y demanda local.
Cómo funciona
Cómo lo hacemos
- 01
Recibimos tu solicitud
Centralizamos los datos de tu proyecto: caudal y composición del biogás, ubicación, distancia al punto de inyección más cercano y si te interesa la salida a bioGNL, bioGNC o ambas.
- 02
Te conectamos con las EPC adecuadas
Seleccionamos EPC e ingenierías de biometano verificadas con experiencia en upgrading exigente y licuefacción criogénica, no solo en inyección a red.
- 03
Coordinamos las propuestas
Las ingenierías verificadas elaboran su alcance —upgrading, unidad de licuefacción, almacenamiento y logística de cisternas— y te trasladamos las propuestas con contexto para que las compares.
- 04
Te acompañamos hasta la decisión
Resolvemos dudas y coordinamos visitas técnicas si procede durante la fase previa de propuesta, hasta que formalizas el proyecto con la EPC que elijas.
Normativa
Marco del bioGNL como combustible renovable de transporte
El bioGNL se mueve en un marco regulatorio distinto al de la inyección a la red gasista: el de los combustibles renovables para el transporte. Estas son las referencias que maneja una ingeniería verificada al evaluar la salida a bioGNL. Es información divulgativa, no asesoramiento.
- Orden TED/728/2024, de 15 de julio (BOE-A-2024-14545)
Regula el mecanismo de fomento de los combustibles renovables para el transporte —certificación y pagos compensatorios—, dentro del cual encaja el biometano acondicionado como bioGNL o bioGNC. Es el marco relevante para la salida a transporte, no para la inyección doméstica a red.
- PERTE ERHA e incentivos IDAE
El PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento es el paraguas de apoyo del sector, con programas de incentivos gestionados por el IDAE a plantas de biogás y biometano. Las convocatorias cambian de plazo e importe cada año; la ingeniería verificada ayuda a encajar el proyecto en la vigente en cada momento.
- PNIEC 2023-2030 (Actualización, septiembre 2024)
Fija el objetivo de biogás y biometano en 20 TWh en 2030. Es un marco estratégico que da tesis de inversión al sector; no impone obligaciones directas a un promotor concreto, pero orienta la política de apoyo pública.
Este bloque es divulgativo y no sustituye asesoramiento técnico ni legal. La normativa puede cambiar y las convocatorias de ayudas se publican con periodicidad anual; verifica siempre el texto vigente. Biometalia no tramita ayudas ni certifica combustibles: te conecta con EPC e ingenierías verificadas que lo gestionan.
La licuefacción a bioGNL es la salida del biometano cuando la red gasista no es una opción. Convierte tu biogás ya producido —una vez limpiado y enriquecido— en biometano líquido que viaja en cisterna a donde se consume, sin depender de un punto de inyección próximo. Es la vía natural para proyectos alejados de la red y para quien quiere valorizar el gas renovable como combustible de transporte pesado.
Por qué licuar en lugar de inyectar a red
La inyección a la red de transporte o distribución es, cuando hay punto de conexión cercano, la salida más directa para el biometano. Pero la red no llega a todas partes: muchas explotaciones ganaderas, agroindustrias y gestores de residuos están a una distancia de la red que hace la conexión lenta, cara o directamente inviable. En esos casos, quedarse sin salida no es una opción: el biogás sigue produciéndose y hay que valorizarlo.
La licuefacción a bioGNL resuelve ese bloqueo. Al licuar el biometano se obtiene un producto denso y transportable que se carga en cisterna criogénica y se lleva por carretera hasta el punto de consumo o hasta una planta satélite. El proyecto deja de depender de la geografía de la red gasista y pasa a depender de una logística de transporte que la ingeniería dimensiona. Hay además una segunda razón para elegir esta salida aunque exista red cercana: el bioGNL entra directamente en el mercado del combustible renovable para transporte pesado, un uso con marco de fomento propio (Orden TED/728/2024) y con demanda de flotas y operadores logísticos que buscan descarbonizar. Cuál de las dos salidas conviene a tu caso —o si tiene sentido plantear ambas— es una comparación que hacen las EPC verificadas sobre tu caudal, tu ubicación y tu tesis de negocio. Si tu proyecto sí tiene red próxima, conviene contrastar también la inyección de biometano a la red como alternativa.
Qué exige el proceso: upgrading muy fino antes del frío
Licuar biometano no es un paso más: es el escalón que impone la calidad más exigente de toda la cadena. Para bajar el gas a temperatura criogénica —del orden de −162 °C, la misma a la que se maneja el GNL fósil— hay que eliminar de forma casi total dos componentes que a esa temperatura congelan: el dióxido de carbono y el agua. Un CO₂ residual o una humedad mal controlada se solidifican y bloquean los intercambiadores del proceso de licuefacción.
Por eso el bioGNL arranca siempre en un upgrading de biogás especialmente cuidado. El biogás bruto que ya generas (típicamente en torno a un 50-65 % de metano) tiene que subir a biometano de más del 95 % de metano y, además, quedar prácticamente seco y sin CO₂ para tolerar el frío. Las tecnologías de upgrading —separación por membranas, adsorción por oscilación de presión (PSA), lavado con agua o lavado con aminas— consiguen ese enriquecimiento; la ingeniería selecciona cuál encaja con tu composición de biogás y con el nivel de pureza que la licuefacción posterior necesita. Tras el upgrading viene la unidad de licuefacción propiamente dicha, un ciclo criogónico que enfría el biometano hasta condensarlo a líquido. El dimensionamiento conjunto del upgrading y la licuefacción —qué tecnología, qué grado de pretratamiento, qué capacidad de la unidad de frío— es ingeniería de proceso que aporta la EPC adjudicataria, no un dato que se pueda dar en abstracto.
La logística: cisternas, almacenamiento y repostaje
Con el biometano ya licuado, el proyecto se convierte en parte en un problema de logística de frío. El bioGNL se almacena en depósitos criogénicos aislados en la propia planta y se carga en cisternas para su transporte. A diferencia del gas de red, que fluye por tubería, aquí la cadena de valor incluye almacenamiento, carga, transporte por carretera y descarga en el punto de consumo o en estaciones de repostaje de vehículo pesado.
Esa cadena condiciona el diseño: la capacidad de almacenamiento, la cadencia de las cisternas y la distancia al consumo determinan buena parte del coste operativo del proyecto. Una planta bien dimensionada equilibra la producción continua de bioGNL con una logística de retirada que no obligue a sobredimensionar el almacenamiento ni a parar por falta de cisterna. Como variante próxima, el bioGNC —biometano comprimido en lugar de licuado— cubre demandas de flota de recorrido más corto y no requiere el paso criogénico, a cambio de menor densidad energética y autonomía; la ingeniería verificada valora si tu demanda pide bioGNL, bioGNC o una combinación. Todo esto —el diseño de la logística, el punto de repostaje, la cadencia de cisternas— lo evalúan las EPC e ingenierías verificadas dentro de su propuesta; recibes varias y las comparas sobre los datos reales de tu proyecto.
El CO₂ separado como coproducto
Un detalle que a menudo cambia la ecuación económica: el upgrading no solo produce biometano, también separa una corriente concentrada de CO₂. En muchos proyectos ese CO₂ se ventea, pero con purificación adicional puede alcanzar calidad alimentaria y venderse como coproducto —por ejemplo, para carbonatación de bebidas o para atmósferas de conservación en alimentación—. En un proyecto de bioGNL, donde el upgrading ya es especialmente fino, la corriente de CO₂ suele estar en buenas condiciones de partida para esa valorización.
No es un ingreso que aplique a todos los casos: depende del volumen de CO₂ que genere tu planta, de la demanda de CO₂ de calidad en tu entorno y del coste de la purificación adicional. Pero cuando encaja, mejora sensiblemente la tesis de inversión del proyecto, porque monetiza una corriente que de otro modo sería un residuo. Si tu proyecto reúne las condiciones para ello es, de nuevo, algo que la ingeniería verificada evalúa dentro del estudio de viabilidad, no una cifra que se pueda prometer de antemano.
Biometalia.es es un punto de encuentro entre promotores e industrias que producen biogás y EPC e ingenierías de plantas de biometano y upgrading verificadas. Biometalia no diseña, dimensiona, fabrica, construye, opera ni certifica plantas de biometano ni unidades de licuefacción, y no comercializa bioGNL: centraliza tu solicitud y la traslada a EPC e ingenierías verificadas. El dimensionamiento del upgrading y de la licuefacción, la logística del bioGNL, la valorización del CO₂ y el encaje en el marco de combustibles renovables para el transporte los aportan la ingeniería adjudicataria y sus tecnólogos, en función del alcance del proyecto. Este contenido es divulgativo y no sustituye asesoramiento técnico ni legal.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene licuar a bioGNL en lugar de inyectar en la red?
Cuando no hay punto de inyección a la red gasista próximo o la conexión resulta inviable por distancia o coste, y cuando el destino del gas es el transporte pesado o un suministro logístico. Si tienes red cercana, la EPC verificada suele evaluar también la inyección a red como alternativa; ambas salidas se comparan sobre tu caso concreto.
¿Qué calidad debe tener el biometano para poder licuarse?
Muy alta. Antes de bajar a unos −162 °C hay que eliminar casi por completo el CO₂ y la humedad, porque congelan y bloquean el proceso criogénico. Por eso la licuefacción exige un upgrading previo exigente. La composición exacta la fija la ingeniería según la tecnología de licuefacción y el diseño de la planta.
¿Qué diferencia hay entre bioGNL y bioGNC?
Ambos son biometano acondicionado para transporte. El bioGNL (bio-LNG) es biometano licuado a muy baja temperatura, denso y apto para largas distancias y camión pesado. El bioGNC es biometano comprimido a presión, más habitual en flotas de recorrido corto o medio. El bioGNL es el foco cuando prima la densidad energética y la logística en cisterna; el bioGNC es una variante que la EPC valora según tu demanda.
¿Qué se hace con el CO₂ que se separa?
El upgrading separa una corriente de CO₂ que puede purificarse hasta calidad alimentaria y valorizarse como coproducto (por ejemplo, para industria de bebidas o alimentación), si el volumen y la demanda local lo justifican. Es la ingeniería verificada quien evalúa si esa recuperación aporta retorno a tu proyecto concreto.
¿Qué marco regula el bioGNL como combustible de transporte?
El mecanismo de fomento de los combustibles renovables para el transporte se articula en la Orden TED/728/2024, de 15 de julio, que regula la certificación y los pagos compensatorios de estos combustibles. Es un marco distinto al de la inyección a red gasista. Este contenido es divulgativo; el encaje regulatorio concreto lo confirma la ingeniería verificada sobre el texto vigente.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda un proyecto de bioGNL?
Depende del caudal, de la exigencia del upgrading previo, de la unidad de licuefacción y de la logística de cisternas y almacenamiento. No damos CAPEX ni plazos cerrados: recibes propuestas de EPC verificadas dimensionadas sobre los datos reales de tu biogás, y el plazo se articula por hitos del proyecto.
¿Biometalia dimensiona o ejecuta la planta de licuefacción?
No. Biometalia centraliza tu solicitud y te conecta con EPC e ingenierías de biometano verificadas que dimensionan el upgrading, la licuefacción y la logística. El diseño de proceso, la construcción y la puesta en marcha los aportan la ingeniería adjudicataria y sus tecnólogos; nosotros coordinamos la fase previa de propuesta para que compares.
Sin compromiso
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Cuéntanos el caudal y la composición de tu biogás y tu ubicación. Te ponemos en contacto con EPC e ingenierías de biometano verificadas para que compares propuestas de licuefacción. Sin coste y sin compromiso.
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