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Módulos de separación por membranas de una unidad de upgrading
servicio

Upgrading de biogás por membranas — biometano de calidad de red, modular y sin reactivos

La separación por membranas es hoy la tecnología dominante en plantas de biometano nuevas: contenerizada, escalable y sin consumibles químicos. Compara propuestas reales de EPC e ingenierías de upgrading verificadas que la dimensionan sobre el caudal y la composición de tu biogás. Sin compromiso.

Las tecnologías

Las cuatro tecnologías de upgrading en contexto

Las membranas son una de las cuatro rutas para llevar el biogás a calidad de red. La EPC verificada compara todas sobre tu composición y caudal; ninguna es mejor en abstracto.

01

Separación por membranas

Permeación selectiva por fibra hueca: el CO₂ atraviesa la membrana y el metano se retiene. Modular, contenerizada, sin reactivos ni efluentes y tolerante a arranques y paradas. Dominante en proyectos nuevos de caudal medio.

  • Fibra hueca
  • Etapas múltiples
  • Sin consumibles líquidos
  • Escalado por módulos
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PSA — adsorción por oscilación de presión

El CO₂ se retiene sobre un adsorbente sólido que se regenera bajando la presión (adsorción, con d). Útil cuando el biogás llega cargado de nitrógeno u oxígeno, como el gas de vertedero.

  • Lecho adsorbente
  • Regeneración por presión
  • Buena con N₂/O₂
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Lavado con agua — water scrubbing

El CO₂ se absorbe en agua a presión (absorción física, con b). Tecnología madura y robusta; requiere agua de proceso y su gestión.

  • Columna de absorción
  • Agua a presión
  • Tecnología madura
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Lavado con aminas — absorción química

El CO₂ se captura en una disolución de aminas (absorción química, con b) que se regenera con calor. Alcanza la máxima recuperación de metano; exige demanda térmica disponible.

  • Absorción química
  • Alta recuperación CH₄
  • Requiere calor de regeneración

Beneficios

Qué te llevas con este servicio

Solución modular y contenerizada

Los skids de membranas se montan en contenedor y llegan preensamblados de fábrica, lo que reduce la obra civil y acorta la puesta en marcha frente a las plantas de lavado. Encaja bien en emplazamientos con espacio limitado y en proyectos que prevén ampliar el caudal por fases.

Sin reactivos ni efluentes líquidos

A diferencia del lavado con agua o con aminas, la permeación por membranas no consume agua de proceso ni disolventes químicos y no genera un efluente que gestionar. Esto simplifica el OPEX de consumibles y la logística del emplazamiento, aunque el balance energético depende de la presión de trabajo.

Buena tolerancia a arranques y paradas

El proceso responde bien a operación intermitente y a variaciones de carga, algo habitual cuando el biogás procede de una fuente con caudal no constante. Los arranques y paradas frecuentes penalizan menos que en tecnologías con lecho o columna de absorción que requieren régimen estable.

Escalado por líneas de membrana

La capacidad se ajusta añadiendo módulos y etapas de membrana, de modo que el mismo diseño acompaña el crecimiento del proyecto sin rediseñar la planta entera. La EPC verificada define cuántas etapas y qué configuración necesita tu caudal para cumplir la especificación de red.

Calidad de red como objetivo de diseño

El sistema se dimensiona para que el biometano cumpla la especificación NGTS-06 (CO₂ ≤ 2 mol%, entre otros umbrales). La recuperación de metano y el consumo específico se optimizan según el número de etapas; las cifras concretas las fija la ingeniería sobre tu caso, no un valor genérico.

Cómo funciona

Cómo lo hacemos

  1. 01

    Recibimos tu solicitud

    Centralizamos los datos de tu biogás: caudal en Nm³/h, composición (%CH₄, CO₂, H₂S, N₂/O₂, humedad), la fuente y si buscas inyección a red o licuefacción a bioGNL.

  2. 02

    Te conectamos con EPC e ingenierías verificadas

    Seleccionamos ingenierías con experiencia acreditada en upgrading por membranas y en tu tipo de biogás, para que evalúen si la permeación selectiva es la tecnología adecuada frente a las alternativas.

  3. 03

    Coordinamos las propuestas técnicas

    Cada EPC dimensiona el pretratamiento y las etapas de membrana sobre tus datos y prepara alcance, plazo por hitos y presupuesto orientativo. Te trasladamos las propuestas con contexto para que puedas compararlas.

  4. 04

    Te acompañamos hasta la firma

    Resolvemos dudas, coordinamos visitas técnicas si procede y te acompañamos en la fase previa de propuesta hasta que formalizas el proyecto con la ingeniería que elijas.

Normativa

El marco que debe cumplir el biometano de una planta de membranas

El upgrading por membranas se dimensiona para que el gas resultante sea intercambiable con el gas natural de la red. Estas son las referencias que enmarcan ese objetivo; su aplicación concreta la confirma la ingeniería verificada.

  • NGTS-06 (Resolución DGPEM de 8 de octubre de 2018, BOE-A-2018-14557)

    Fija las especificaciones de calidad para inyectar biometano en la red: CO₂ ≤ 2 mol%, punto de rocío de agua ≤ −8 °C, O₂ 0,3 mol% en transporte / 1 mol% en distribución y H₂ ≤ 5 mol%, entre otros umbrales. Es exactamente lo que el sistema de membranas y el pretratamiento deben conseguir. La referencia europea equivalente es la norma EN 16723.

  • Resolución de la CNMC de 13 de junio de 2025 (BOE-A-2025-12803)

    Unifica el procedimiento de conexión de plantas de biometano a la red gasista con el de otros gases renovables. Es la norma vigente de conexión; la gestionan la EPC y el gestor de red, no Biometalia.

  • Sistema de Garantías de Origen (RD 376/2022 + Orden TED/1026/2022)

    Acredita mediante certificados electrónicos que el gas inyectado es renovable. La Entidad Responsable es Enagás GTS. Permite monetizar el carácter renovable del biometano producido, con independencia de la tecnología de upgrading empleada.

Este contenido es divulgativo y no sustituye asesoramiento técnico ni legal. La normativa puede cambiar; verifica siempre la versión vigente en BOE, CNMC y MITECO. La aplicabilidad concreta de cada norma a tu proyecto la confirma la ingeniería verificada.

Cómo funciona la separación por membranas

El upgrading por membranas parte de un principio físico sencillo de enunciar y exigente de ejecutar: distintos gases atraviesan una pared polimérica a velocidades distintas. En un módulo de fibra hueca, el biogás acondicionado circula a presión por el interior de miles de fibras; el CO₂ —junto con el vapor de agua residual y parte de otros gases— permea a través de la membrana hacia el exterior, mientras que el metano, de molécula menos permeable, se retiene y avanza como corriente de producto. Ese contraste de permeabilidad es lo que separa el biometano (>95 % CH₄) del biogás bruto (en torno al 50–65 % CH₄) sin necesidad de reactivos ni de un lecho de adsorción.

Conviene fijar la terminología porque el sector la mezcla a menudo. La permeación por membranas no es adsorción: la PSA (adsorción por oscilación de presión, con d) retiene el CO₂ sobre un sólido poroso. Tampoco es absorción: el lavado con agua o con aminas (absorción, con b) captura el CO₂ en una fase líquida. La membrana no adsorbe ni absorbe; deja pasar unos gases y frena otros. Esta distinción no es pedantería: cada familia tiene un pretratamiento, un consumo energético y una respuesta a la operación intermitente diferentes, y de ahí depende cuál encaja en un proyecto concreto.

La separación se organiza en etapas. Una sola pasada rara vez alcanza a la vez alta pureza de metano y baja pérdida de CH₄ en el permeado, así que las plantas encadenan dos o tres etapas de membrana con recirculación del permeado intermedio. Esa configuración es la que la EPC verificada dimensiona sobre tu caso: más etapas suben la recuperación de metano pero elevan el consumo de compresión, y el punto de equilibrio depende del caudal, de la composición del biogás y del precio de la energía en el emplazamiento. Por eso ninguna cifra de recuperación o de consumo es universal; se calcula proyecto a proyecto.

Por qué es la tecnología dominante en proyectos nuevos

En la mayoría de plantas de biometano que se están proyectando hoy, la separación por membranas es la opción de referencia, y las razones son operativas más que teóricas. La primera es la modularidad: los skids llegan preensamblados en contenedor, lo que reduce la obra civil, acorta la puesta en marcha y facilita replicar el mismo diseño en varios emplazamientos. Para un promotor que compara plazos de ejecución, esa contenerización se traduce en menos incertidumbre de construcción.

La segunda es la ausencia de consumibles líquidos. Al no usar agua de proceso ni disolventes, la planta de membranas evita el suministro, la reposición y la gestión del efluente que sí acompañan al lavado con agua o con aminas. Eso simplifica la logística del emplazamiento y el OPEX de consumibles, aunque no elimina el coste energético: la permeación trabaja a presión y la compresión es la partida dominante del consumo. El balance energético frente a otras tecnologías no es automáticamente favorable; lo evalúa la ingeniería según las etapas y la presión de diseño.

La tercera es la flexibilidad operativa. Las membranas toleran bien los arranques y paradas y las variaciones de carga, un comportamiento valioso cuando el biogás procede de una fuente cuyo caudal no es constante a lo largo del día o del año. Frente a tecnologías que rinden mejor en régimen estacionario, esta tolerancia reduce el penalti de operar de forma intermitente. Y a ello se suma el escalado por líneas: ampliar capacidad consiste en añadir módulos y etapas, de modo que el proyecto puede crecer sin rediseñar la planta entera. Ninguna de estas ventajas convierte a las membranas en la respuesta correcta para todos los casos —solo la comparación técnica sobre tu biogás lo decide—, pero explican por qué encabezan la lista en los proyectos que arrancan.

Cuándo encajan las membranas y cuándo mirar otra tecnología

La separación por membranas suele ser una buena candidata en caudales medios, en emplazamientos con espacio limitado, en proyectos que prevén escalar por fases y donde la operación implica arranques y paradas frecuentes. Ese perfil describe a buena parte de las plantas ligadas a una explotación agroindustrial o a una fuente de biogás con producción variable, donde la contenerización y la tolerancia a la intermitencia pesan en la decisión.

Hay situaciones, sin embargo, en las que otra tecnología puede rendir mejor. Si el biogás llega cargado de nitrógeno u oxígeno —típico del gas de vertedero—, la PSA puede separar esos componentes con más eficacia que una membrana estándar. Si el proyecto busca maximizar la recuperación de metano y dispone de calor residual, el lavado con aminas alcanza recuperaciones muy altas a costa de una demanda térmica que hay que tener cubierta. Y el lavado con agua sigue siendo una opción madura y robusta en ciertos rangos. La elección no se hace en abstracto sobre el nombre de la tecnología, sino sobre tres variables medidas: la composición de tu biogás (%CH₄, H₂S, N₂/O₂), el caudal y la salida buscada (inyección a red o licuefacción a bioGNL).

Esta comparación es precisamente el terreno donde una solicitud cualificada aporta valor. En lugar de contactar de uno en uno con fabricantes que empujan su propio equipo, describes tu biogás una sola vez y recibes propuestas de EPC verificadas que dimensionan la solución completa —pretratamiento, upgrading y salida— sobre tus datos. Si quieres situar las membranas dentro del conjunto de opciones, la página general de upgrading de biogás explica las cuatro tecnologías y cómo se compara cada una; y para la salida aguas abajo puedes revisar la inyección de biometano en red o la licuefacción a bioGNL.

El pretratamiento: la condición previa que decide la vida de la membrana

Ninguna membrana trabaja directamente sobre biogás bruto. Antes de las fibras, el gas necesita un acondicionamiento que las proteja y sostenga su rendimiento a lo largo de los años, y ese pretratamiento pesa tanto en el diseño como el propio módulo de separación. El H₂S es el primer enemigo: además de corrosivo, degrada las fibras, de modo que la desulfuración es un paso obligado y su dimensionado depende directamente de cuánto azufre traiga tu biogás. La humedad se controla con secado o deshumidificación, porque el agua compite en la permeación y condensa en puntos indeseados. La filtración de partículas evita el ensuciamiento mecánico, y según la fuente del biogás puede hacer falta eliminar siloxanos —relevante en gas de EDAR o de vertedero—.

La importancia de esta fase explica por qué las cifras de recuperación y de vida útil que a veces circulan como argumento comercial no significan nada sin el contexto del pretratamiento. Una membrana bien alimentada mantiene su selectividad durante años; una mal protegida se degrada antes de tiempo y arrastra el balance económico del proyecto. Por eso el pretratamiento no es un accesorio que se añade al final: forma parte del dimensionamiento desde el análisis del biogás, y su alcance solo puede fijarlo la ingeniería a partir de una caracterización real de tu corriente.

Aquí es donde el deslinde de responsabilidades importa. El biogás que entra en la planta de membranas es tu punto de partida —el gas que ya generas a partir de tu fuente—, no algo que Biometalia produzca ni dimensione. Lo que Biometalia hace es centralizar tu solicitud y trasladarla a EPC e ingenierías verificadas que caracterizan ese biogás, calculan el pretratamiento y las etapas de membrana, y te presentan la propuesta. La decisión técnica —qué configuración, cuántas etapas, qué desulfuración— y la ejecución recaen en la ingeniería adjudicataria; el objetivo compartido es que el biometano resultante cumpla la especificación de calidad para inyectarse o licuarse.

Biometalia.es es un punto de encuentro entre promotores e industrias que producen biogás y EPC e ingenierías de plantas de biometano y upgrading verificadas. Biometalia no diseña, dimensiona, fabrica, construye, opera ni certifica plantas de biometano, no tramita la conexión a la red ni emite garantías de origen: centraliza tu solicitud y la traslada a EPC e ingenierías verificadas. El dimensionamiento del upgrading por membranas, el pretratamiento, el cumplimiento de la especificación de calidad para inyección y el procedimiento de conexión a red los aportan la ingeniería adjudicataria y, cuando procede, el gestor de red y los organismos competentes (CNMC, Enagás GTS), en función del alcance del proyecto. Este contenido es divulgativo y no sustituye asesoramiento técnico ni legal.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cómo separa el CO₂ del metano una membrana?

Las membranas de fibra hueca funcionan por permeación selectiva: bajo presión, el CO₂ (y otros gases como el H₂S residual o el vapor de agua) atraviesa la pared de la fibra más rápido que el metano, que se retiene en la corriente principal. El resultado es una corriente de biometano enriquecido (>95 % CH₄) y un permeado rico en CO₂. Es una separación física, sin reactivos, y no debe confundirse con la adsorción de la PSA ni con la absorción del lavado con agua o aminas.

¿Cuándo conviene el upgrading por membranas frente a otras tecnologías?

Suele encajar bien en caudales medios, en emplazamientos con espacio limitado, en proyectos que prevén escalar por fases y donde son frecuentes los arranques y paradas. La PSA puede ser preferible con biogás alto en N₂/O₂ (por ejemplo de vertedero) y el lavado con aminas cuando se busca máxima recuperación de metano con calor disponible. La EPC verificada compara las opciones sobre tu composición y caudal concretos; no existe una tecnología mejor en abstracto.

¿Qué pretratamiento necesita antes de las membranas?

Las membranas exigen un biogás acondicionado: desulfuración para eliminar el H₂S, secado o deshumidificación para controlar la humedad, filtración de partículas y, según la fuente, eliminación de siloxanos. Un pretratamiento correcto protege las fibras y sostiene su vida útil. El alcance exacto lo define la ingeniería a partir del análisis de tu biogás.

¿El biometano de una planta de membranas se puede inyectar en la red?

Para inyectarse, el biometano debe cumplir la especificación de calidad NGTS-06 (Resolución DGPEM de 8 de octubre de 2018): CO₂ ≤ 2 mol%, punto de rocío de agua ≤ −8 °C, O₂ 0,3 mol% en transporte / 1 mol% en distribución y H₂ ≤ 5 mol%, entre otros umbrales. Además hay que seguir el procedimiento de conexión a red, unificado por la Resolución de la CNMC de 13 de junio de 2025. El sistema de membranas se dimensiona precisamente para alcanzar esa especificación; el cumplimiento y la conexión los gestionan la EPC y el gestor de red.

¿Cuánto cuesta y cuánto tarda una planta de upgrading por membranas?

Depende del caudal, la composición del biogás, el pretratamiento necesario, el punto de conexión y las ayudas aplicables, así que no publicamos un precio ni un plazo cerrados. Recibes propuestas con presupuesto orientativo y plazo por hitos (análisis del biogás, estudio de viabilidad, ingeniería, permisos y conexión, construcción y puesta en marcha) elaboradas sobre tus datos por las EPC verificadas.

¿Biometalia dimensiona o construye la planta de membranas?

No. Biometalia no diseña, no dimensiona, no fabrica equipos de upgrading ni construye plantas. Centralizamos tu solicitud y te ponemos en contacto con EPC e ingenierías de biometano verificadas que dimensionan la separación por membranas, definen el pretratamiento y ejecutan el proyecto. Comparas propuestas reales sin tener que prospectar el mercado.

Sin compromiso

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Cuéntanos el caudal y la composición de tu biogás y si buscas inyección a red o bioGNL. Te ponemos en contacto con EPC e ingenierías de upgrading verificadas para que compares propuestas. Sin coste y sin compromiso.

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